Por impulso de un grupo que comenzó, en mi opinión mal, haciendo alusiones a los autónomos de España se está debatiendo en ciertos círculos del aeropuerto la intención de forzar al IMeT a que dictamine la implantación de unos turnos horarios en el taxi de Barcelona y su área.
Este grupo invitó a las asociaciones GUT, STAC y GTI para que se sumasen a la iniciativa con la intención de que estas se hiciesen cargo de la petición que, según ellos, el sector estaba dispuesto a aceptar.

Hubo dos reuniones. La primera fue un martes donde el grupo explicó su intención y sólo el GTI pidió que se le diese tiempo para estudiarla, (el GUT se marchó de esta primera reunión y el representante del STAC estaba de acuerdo con lo expuesto).
En la segunda reunión, que se llevó a cabo el siguiente viernes, el GTI y Taxi Companys expusieron otra fórmula para que en lugar de turnos se pasase a añadir un día más de fiesta entre semana. Todos fueron trabas a esta otra manera de sacar coches de la calle.
Si en una reunión puede votar cualquiera que se presentase, el GTI podría a ver llevado a 20 taxistas a título personal y la opción de un día más de fiesta hubiese salido adelante, pero no lo hizo porque no es su estilo.
Por supuesto salió la de turnos porque ya estaba más que decidida desde un principio, tanto es así que el GTI retiró su alternativa a los turnos de la votación y se abstuvo.
El grupo convocante anunció que el próximo lunes 25 de enero llevará al IMeT esta solución a la crisis acompañada de una concentración de taxistas.
Dicho todo esto he de decir que el que estuvo en las reuniones por parte del GTI fui yo, y en la primera tuve que defender a mi grupo de todo aquello que los impulsores dijeron durante días atrás, y en dicha reunión, sobre los sindicatos y asociaciones, pues les di a entender que hacer cosas por el sector no es tan fácil como llevar los acuerdos entre asociaciones a la administración y ya está.
La segunda reunión me fue aburriendo conforme iba transcurriendo, pues era algo así como que te escuchaban pero la decisión estaba tomada desde el inicio, por lo tanto, no habia nada que hacer allí. Menospreciaron todas y cada una de las advertencias que se les hacia sobre lo de llevar algo al IMeT por la fuerza sin ningún respaldo legal. Se advirtió que sería inútil y se acabaría con violentar al sector para nada. No quisieron escuchar.
A simple vista, cualquier modificación sobre horarios, debe ser a través del Reglamento previo informe del Consell.
El Consell está en fase del constitutivo, es decir, a esperas de unas elecciones para dejarlo hecho y representativo. Como no se han hecho elecciones, los que están allí, están por asignación política y estos son suficientes para no dar como favorable la opción de turno ni de día de fiesta añadida.
Son necesarias urgentemente unas elecciones al Consell, pues es, hoy en día, el único ente legal representante del taxista. De él han de salir los informes para cualquier tema relacionado con el taxi.
Sin estos pasos es difícil que salga algo.